Tres cosas para el siglo XX

Tres prendas que deberían haberse quedado en el siglo pasado.

El pantalón vaquero

Es un pantalón sobredimensionado, porque esta pensado para resistir condiciones algo más extremas que el ambiente urbanita de las oficinas o las aulas de los colegios. Por eso hay que adquirirlo decolorado e incluso roto. Si lo usamos planchado y "como nuevo", con su intenso color azul original es como ir gritando que somos pipiolos sin pasado y nunca hemos conducido un rebaño de vacas, y ningún adolescente de 15 o 60 años esta preparado para afrontar semejante bochorno. Adquiriendo vaqueros rotos y desteñidos cargamos con un peso adicional absurdo pero psicológicamente útil porque compramos la experiencia de avezados jinetes de las llanuras sin arriesgarnos a ser pisoteados por cuadrúpedos.

El zapato de tacón

En la época en que los calzados ergonómicos nos hacen sentir que caminamos sobre nubes estos zapatos se mantienen contra la evolución del calzado como uno de los pocos artefactos de tortura que las masoquistas consiguieron hacer pasar como algo normal en su vida cotidiana, convirtiendo un comportamiento patológico en una virtud para quienes gustan de ver a la gente trotar dificultosamente sobre maderitas. Como otras prendas destinadas al género femenino ésta también parece diseñada por misóginos para impedir multitud de movimientos, hacer más ineficientes los desplazamientos y un poquito más dolorosa y complicada la vida de las señoras. Deberían verse sólo en museos de historia y etnología junto al polisón, el miriñaque y los aros para estirar el cuello.

La corbata

Bueno, esta tela si puede pasar al siglo XXI, o por lo menos tanto como el bombin. No es aparatosa o agresiva como las dos anteriores. Su problema tampoco es que funcione mal, porque se trata de un ornamento que no sirve para nada (salvo para ahorcarse en caso necesario) pero no dificulta los movimientos, y si no se lleva excesivamente apretada tampoco produce grandes lesiones. Su inconveniente estriba en que se ha convertido en un adorno prácticamente obligatorio para determinadas castas o trabajos que no son precisamente profesiones donde caen cuatro frikis entusiastas de la prenda. Y una manera de uniformar tan exigente siempre es un fastidio.

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8 comentarios:

Las Botas Humeantes dijo...

Pues yo he de decir que de las tres la más ridícula me parece la corbata; el vaquero, per se, es un buen invento: te lo puedes poner vayas a donde vayas y es probable que tus hijos lo hereden, dada su resistencia. Los zapatos de tacón son demenciales, pero "aceptemos" que hacen la figura más estilizada (alta? XD)Pero la corbata... ¿Para que sirve? ¿Para dar color? Es que acaso no existen las camisas amarillo pollo o color "salmón" (Vaya, rosa)?

!Muerte a las corbatas!

Almudena dijo...

El corset también hacía la figura más estilizada... y extirparse cuatro costillas, ya que estamos.
Yo, por suerte, rara vez los he sufrido. Antes, en alguna boda, por aquello de seguir la convención, aunque sólo fuese durante 5 minutos (el tiempo que mis pies los aguantaban), pero ahora, invariablemente, me niego. Suscribo completamte ese segundo párrafo. ¡Muerte a los tacones!

Heli dijo...

Estoy más con Almudena. Bien pensado esta entrada no es el lugar para los tacones. Deberían estar junto a otras tecnologías extintas como el "órgano de gatos" o la "doncella de hierro".

Encarni dijo...

Al vaquero se le puede añadir aquello de la 'plusvalia afectiva' dependiendo de la marca, porque no todos los 'vaqueros' no son iguales aunque la mayoría se fabriquen en china.

Ay, los zapatos de tacón, ¡qué recuerdos me trae de mi adolescencia!, pensaba que con tacones altos sería más mujer, pero al estrenarlos ese día me torcí un tobillo y descubrí que aquello era de lo más tonto que me podía poner en los pies, desde entonces pretendo ser más lista :)

Y qué decir de la corbata, según mi opinión personal siempre ha representado algo, hasta que llegaron los coches para todos, ahora es un simple adorno...

Heli dijo...

Algunos hemos pasado la juventud con vaqueros y discos de Rick Astley... que dura es la adolescencia. Estaba pensando que hay más cosas para dejar bien enterradas en el siglo XX (empezando por los discos de Rick Astley) ¿Se os ocurre alguna?

Bambú dijo...

Los vaqueros son cómodos y lo único que le aguantan más de un año a esta montaraz cuya mayor aficción es subirse a los árboles. Los tacones son un fetiche sadomasoquista. Respecto a las corbatas, serán inútiles, pero mola ponértelas a la cabeza en un momento de borrachera.

Heli dijo...

Bueno si, los vaqueros tienen sentido para las personas que suben a los árboles. Nunca se me habría ocurrido que las corbatas tuvieran esa utilidad.

Bambú dijo...

La tiene. Son los usos que acaba encontrando una loca como yo con demasiadas neuronas asesinadas. ;)

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