Protestantismo vs catolicismo

Creo que Stuart Mill decía en "Sobre la libertad" algo así como que "lo bueno" del catolicismo es que, al ser una religión institucionalizada, uno podía escapar mejor de la vigilancia de los curas. Porque los sacerdotes eran autoridades morales que se mantenían en sus templos y funcionaban como burócratas o comisarios políticos. La gente gestionaba socialmente su religión acudiendo a la iglesia donde reseteaban sus pecados fichando con el cura, y a vivir. El católico se entendía con la autoridad religiosa como quien va al médico. Pero no metemos al médico en casa, vamos a su consulta y allí nos dice "no beba alcohol" le decimos "amen" y a continuación nos hinchamos a cerveza en casa, y todos felices, hasta el siguiente reseteo. Sin embargo en los cristianismos protestantes (como en el islam suní), con miriadas de sectas con poca o ninguna jerarquía, donde los maridos muchas veces ejercían de pastores, la transmisión de la religión y la observancia de sus principios queda en manos de los padres o de grupos muy reducidos, y también, y muy importante, las interpretaciones de los textos sagrados. Y ahí ya es más complicado escaquearse de la doctrina o disentir cuando existe convivencia y unos vínculos afectivos muy estrechos con amigos o seres queridos sobre los que además recae la preservación de la fe dentro del grupo. Eso lo decía Mill que era un liberal clásico de los que andaban a tortas con las religiones y debió sufrir los micrototalitarismos protestantes.

Pero desde otro enfoque igual de liberal se puede decir que las religiones descentralizadas nos dan ventajas en esto de la libertad, a dos niveles, a nivel micro porque el conocimiento de la doctrina, su interpretación y la responsabilidad de mantenerla recae en las propias familias. La gente no delega su fe en estamentos o en jerarquías de especialistas, de modo que tienen que instruirse más en su doctrina, liberándose de tutores en un aspecto trascendente de sus vidas. Esa autonomía suena bien en el liberalismo, y suena a tener más conocimiento, y a tener más responsabilidad sobre nuestra moral y sobre nuestra doble moral. Mucho de esto ocurrió en el protestantismo al imprimirse copias de la Biblia para todo el mundo. Las personas, con la sola autoridad que emanaba de la Biblia que habían pillado de una imprenta, se ponían a hacer sus interpretaciones y a formar sus propias sectas (que podían ser de 1 miembro). Al principio no fue tan así porque el populacho se convertía en masa a la religión de sus príncipes, los luteranos de una ciudad eran luteranos porque su príncipe se había convertido al luteranismo, igual que hoy en día la mayor parte de la gente sigue siendo de la secta o del equipo de fútbol de sus padres, mayormente por inercia. Pero en general tras el superfollón protestante y la propagación de la imprenta la posibilidad de disentir y seguir los propios caminos espirituales o deportivos pasó de la aristocracia a la burguesía y finalmente a todo el mundo en las democracias liberales. La diversificación religiosa se fue asentando y se fueron superando las grandes perturbaciones periódicas que traían las herejías.

Ahora bien, no se yo si realmente los católicos tuvieron más espacios de libertad o han sido más felices que los protestantes. Por una parte en el ámbito doméstico si veo más plausible que los católicos tuvieran más libertad, porque ahí no se metían los curas salvo para entrar en cabezas importantes de aristócratas o monarcas. Fuera de esas cabezas pocas veces tenían necesidad de comerle el tarro al populacho más allá de los templos y de su adoctrinamiento inicial en la infancia. Mientras nadie se pusiera a decir "cosas raras" y les trajeran jamones, todo marchaba bien. El problema era decir en público "cosas raras" dentro de lo que venía a ser uno de los mayores mamotretos totalitarios de la historia mantenido por una gigantesca red de burócratas, muy instruidos y preparados, que impedían libertades públicas de formas bastante más eficientes que sus colegas protestantes (y sin necesidad de achicharrar a tanta gente). Por la parte protestante, su ventaja a nivel macro, en cuanto a la libertad, es que tenemos una red de numerosos micrototalitarismos, a lo mejor muy enfrentados en temas doctrinales, pero relativamente pequeños. Como ninguno de ellos pudo imponerse quedaron condenados a tolerarse y a ponerse de acuerdo y colaborar en las cosas básicas del vivir: un poco las cosas del orden, el comercio y la técnica. En ese entorno la vida dentro del grupo podía ser más opresiva (salvo que fueras una secta de 1 miembro) pero los grupos (y las sectas de 1 miembro) tenían más libertad para tirarse los trastos a la cabeza en los espacios públicos sin temer la censura de las autoridades, de ahí a la "prensa libre", de ahí a los encontronazos entre las turbas desatadas del Tuiter con el surgir de nuevos dogmatismos.

 *Estoy escribiendo todo el rato sobre la libertad, como si eso equivaliese a la felicidad, lo que no es cierto para la mayor parte de la gente, me parece.

Dibujo de Sol Daiana Murua
"Sol de marzo" de Sol Daiana Murua

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