Nudismos y mojigaterías

En la playa a la que voy se puede pasar de cero a infinitas piezas de ropa, aunque por lo general la gente viste entre cero y dos prendas, incluyendo gorritos. Es una playa racional y tolerante, también sensual, pero esto último lo comparte con casi todas. Como aterrizo sobre la arena antes de que los demás playeros levanten sus tenderetes me suelo quedar sopa un buen rato inducido por el silencio que, en esos momentos, sólo es roto por el rítmico ronroneo de las lánguidas olas del Mediterráneo. Luego llegan los niños y los perros y me despiertan. Ayer, al despertar, agosto había cambiado de una forma radical la demografía de la costa llenando la playa de gente, sombrillas y olor a crema, lo que explica porque tenía inusualmente cerca a varias teutonas estupendas que habían rodeado mi posición a razón de cero piezas por señora. Reconozco que me gusta mucho más ver desnudas a estas mozas que encontrármelas medio tapadas por los bañadores. En la playa hay desnudos que contemplo por motivaciones estéticas, eróticas, libidinosas y festivas, y también hay muchos que no me dicen nada. Pero no me acompleja disfrutar con la sublime visión de algunos cuerpos en el sentido de que siento que contemplo algo bello y excitante. No obstante gestiono más o menos bien mis erecciones y en raras ocasiones he saltado sobre las muchachas como un perrillo en celo, porque tampoco requiere gran habilidad comportarse civilizadamente ante cinco venus alemanas empeñadas en extender embriagadores aceites sobre sus esculturales figuras.

Si encuentro voluptuosa a una mujer no me parece censurable observarla para servir a mis más altos instintos, aunque procuro hacerlo con discreción. Si te quedas mirando a una persona fijamente y con excesivo interés, se encuentre o no vestida, desnuda en una playa o atiborrada de pieles de nutria en una estación polar y sean cuales sean tus motivaciones, estas incordiando. Hay que intentar ser discreto para no agobiar a la gente, pero esto es simple educación, imprescindible para hacer convivible el espacio playero, lo importante es que no es moralmente mejor o peor admirar el David de Miguel Ángel por su factura técnica o porque sencillamente "esta bueno". Por eso me parece una tontería intentar desexualizar las playas ¡justo las playas! unos lugares que son sensuales por si mismos aunque sólo nos encontráramos en ellos tortugas e iguanas. Sin embargo existe una extraña convergencia de carácter mojigateril entre ciertos conservadurismos y naturismos, unos porque insisten en sepultar la sexualidad a base de ropajes y otros porque pretenden eliminarla de la mente. Es imposible claro, la playa es sensual por su propia naturaleza y nosotros somos la especie más sexi y promiscua del planeta, así que no podemos, y además no es divertido extirpar o esconder la óptica erótica de los cuerpos, las nubes, las olas, las dunas, etc. Creo que todo esto es una cuestión de educación, de canalizar con urbanidad nuestra necesidad y criterio sobre lo bello y lo que nos atrae, no de eliminar de la playa los mejores instintos y sentimientos.

12 comentarios:

Arturios dijo...

mmmm, vamos a ver, los nudistas insistimos una y otra vez que el nudismo NO es sexo, cosa obvia por otra parte para cualquiera con dos dedos de frente, pero si se nos discrimina es precisamente por que hay gente que no lo quiere entender y trata de separarnos, aislarnos y meternos en gettos, cuando no prohibirnos, por que piensan que el nudismo es sexo.

Lo que no sería más que una anécdota se convierte en sangrante cuando te das cuenta que esa gente que no quiere entenderlo está en el poder.

A los nudistas nos gusta el sexo, tanto como a un biólogo, albañil, periodista, bloguero, ingeniero, administrativo, parado, rico, pobre o cualquier otro grupo humano normal.

Heli dijo...

En la playa soy trapofóbico, por eso no puedo estar en desacuerdo contigo, pero ya me ha salido más de uno diciendo que, para los nudistas, el desnudo no tiene connotaciones sexuales o "no es excitante", digo yo que dependerá del nudista, del momento y del desnudo. Pero entiendo que se insista en lo que dices, porque además de que faltan dedos de frente hay unos complejos de aupa con este tema.

Bambú dijo...

Olé!! No hay por qué avergonzarse de como Dios nos trajo al mundo!!! Viva!!!! XDD
Aparte de todo eso, el nudismo es en el fondo cómodo... bañarse sin estar pendiente de que se te bajen las bragas del bikini o que el sujetador se desate y se lo lleve la corriente es una gozada =D

Arturios dijo...

¿El desnudo por si mismo es excitante para un nudista? pues en principio no, como ahora no lo es verle los tobillos o los pies a una moza y hace no demasiados años si que lo era.

Para un nudista una tia comiendo una polla es porno, una tia encima de una toalla en bolas tomando el sol no lo es, para uno de playas familiares (mezcla a partes iguales de opus y legionarios de cristo) ambas imágenes es pornografía, incluso les parece peor el nudismo, vaya usté a saber por que (aunque me temo que romper con sus tabues es peor que comer una polla).

Heli dijo...

Cierto los desnudos no pueden ser excitantes, igual que los rostros no son bellos, pero hay (o mejor dicho vemos) individuas/os bellas y excitantes en todos sitios, incluso en las playas nudistas. Creo que "lo excitante" lo pinta cada uno y sus hormonas supongo, independientemente de la cantidad de ropa que lleve el/la/lo tipa/o que nos llama la atención.

Sobre el tema hazteorieño de las "Playas Familiares" me parece igual que estar oyendo "Ministerio del Amor", "Ministerio de la Paz", etc :S

alm dijo...

Mh... no tengo del todo claro lo que dices, pero es un tema que me hace pensar a menudo y no tengo del todo claro.

Por un lado, disfruto del nudismo y no me produce ningún sonrojo el cuerpo cubierto de piel (sin ella, resulta más bien desagradable). Entre otras cosas, en Bellas Artes, contamos con modelos desnudas cada día y, en varias asignaturas me he desnudado yo misma para ayudar a algún compañero. Además ME GUSTA el cuerpo, sobre todo ciertos cuerpos y más específicamente cuerpos femeninos. Disfruto observándolo, me gusta ver cómo la luz viaja por sus curvas y sus estrecheces, las mil formas, como ríos que se forman sobre su topografía. SIN EMBARGO, creo que todo esto es posible, creo que yo puedo observar y ser observada por puro placer, siempre que exista la suficiente "profesionalidad": esto es, siempre que en la mirada no existan connotaciones o, sobre todo, intenciones sexuales.

No es nada que pueda racionalizar y, de hecho, no lo tengo nada claro. Esta claro que la imaginación ajena no me puede dañar de ningún modo mientras no pase de eso. Pero me incomoda notar que me mira "así" quien no quiero que me mire. Me incomoda que alguien me involucre en un contexto que yo no he elegido y al que no le he invitado. De algún modo, que él o ella me imaginen en ese contexto, lleva esa imagen también a mi cabeza, me hace "participar" en algo que no quiero. Supongo que no me afectaría en absoluto si yo no llegase a enterarme y supongo que ahí entra en juego la discreción de la que hablas. Pero, personalmente, creo que no es tan difícil separar: muchos cuerpos son bellos y es fantástico verlos y disfrutarlos. No significa necesariamente pensar en ellos desde una perspectiva sexual.

...

Heli dijo...

Veamos, pienso que el placer puramente estético de la visión de cuerpos chulos se podría interpretar como la luz de un láser, donde la información que decidimos disfrutar nos llega en un sólo un canal. Pero en ocasiones ocurre que el placer te alcanza con algo más parecido a la luz del Sol, difusa y compleja, cargada con más canales de información (canal sexo, canal estética, canal simpatía, etc) y esto es algo lioso porque no todos los canales son igualmente longevos, intensos, estables, obvios o reconocibles y por tanto manejables. Pero creo que o disfrutamos de la imagen que nos viene con esa luz cargadita de sentimientos, utilizando la discreción y los buenos modales o bien sacamos el prisma moral para tratar de descomponerla, identificar y oscurecer el canal que no nos vaya bien. Estoy a favor de las dos opciones según las circunstancias, pero si el receptor ha sido discreto y civilizado esta decisión sobre lo que va a hacer con los canales, tanto como el placer que pueda obtener de ellos ocurrirá dentro de su mente, y siendo así no veo razones para apagar justo el canal divertido, o en principio no más razones que para oscurecer cualquier otro. Tu razón es entendible, pero me parece que implica algo así como la telepatía por ambas partes y la necesidad de que el receptor tenga que compartir tu criterio. Es como el décimo mandamiento, tienes que compartir el criterio de Dios sobre lo impropio de desear a la mujer del prójimo, y tiene que haber un Dios que sepa que lo haces. Sin el punto de la telepatía o la omnisciencia las observaciones placenteras por interés estético, fisiológico, antropológico, etc a lo peor son malinterpretadas por quien piensa que es observado para ser juzgado de formas maliciosas, porque las miradas pueden ser confundidas en función de nuestro ánimo, y cabe cualquier comida de coco si nos preocupamos demasiado por lo que creemos que está pensando la gente sobre nosotros. En fin que es inevitable que las personas nos imaginen de maneras no muy favorables, o de formas que para ellos son estupendas y para nosotros lamentables porque tenemos diferentes criterios, pero es algo que no podemos controlar, ni sería deseable hacerlo mientras quede dentro de la mente de cada uno. Cuando sale fuera ya tenemos los foros y los blogs para tirarnos los trastos y tratar de cambiar criterios.

Heli dijo...

Cuando digo "dentro de la mente" quiero decir simplemente "en la mente", como se supone que eso funciona más o menos dentro de la cabeza me he liado. :)

alm dijo...

Lo estuve meditando y supongo que lo que me inquieta son las miradas que buscan esa participación, que huyen directamente de la discreción. Pero, ciertamente, si la telepatía fuese la única manera de enterarme de lo que pasa por la mente del otro sujeto, que piense y disfrute como quiera. Es sólo que cierto coqueteo, ciertas miradas, no me parecen oportunas en ciertas situaciones. No me parecerían oportunas en el trabajo, por ejemplo, y no me parecen oportunas estando en cueros. Pensándolo bien, supongo que porque yo misma me siento más... desprotegida. Pero, nuevamente, no lo puedo racionalizar del todo. Al final resultará que sí tengo algo de pudor.

Heli dijo...

Bueno claro, las miradas que persiguen a las claras ciertos objetivos resultan incómodas, y como comunicamos también con la mirada cuesta obviarlas. Pero no vaya usted a creer que las miradas más cándidas y huidizas tienen siempre otras intenciones diferentes. Aunque eso si, no agobian tanto. :)

Campesino dijo...

@ALM

Si eres medio guapa, no te imaginas la cantidad de tios que se masturbarán pensando en ti, imaginandote desnuda.

Si te ven desnuda en una playa o donde sea, lo tendrán incluso mas fácil para su imaginación.

Estoy completamente a favor del nudismo, pero me parece que si te molesta -"que alguien te involucre en un contexto que tu no has elegido y al que no le has invitado",- entonces el nudismo no es lo tuyo y mejor no salgas de tu cueva porque si te veo y me pareces atractiva estaras en un contexto muy desagradable.

Perdona si te he incomodado.

Publicar un comentario

Si desea mantener el anonimato mejor elegir la opción de "comentar como: nombre/URL" y utilizar cualquier nick. Recuerde que en Internet escribir sólo en letra mayúscula significa gritar.

Dibujo de Sol Daiana Murua
"Sol de marzo" de Sol Daiana Murua

Apertura sonora del blog cortesía de Violeta