Una república aristocrática

(Actualizando entrada 4/2017)

16 comentarios:

Isaak dijo...

Has puesto los diez dedos, cada uno en su llaga correspondiente. Pero me quedo con dos ideas, fundamentalmente: el fraude del sistema electoral (que nadie tiene la menor intención de remediar) y que cumplir dieciocho años sólo indica que aún te faltan, al menos, otros cinco para que quepa suponer que has adquirido algo de sentido común.

Muy buen artículo. Saludos cordiales.

RinzeWind dijo...

La analogía con el carnet de conducir es fundamental. Ayuda a mucha gente a entender que no se quiere retirar a nadie su derecho al voto, sino que lo que se quiere es regular el derecho a ejercerlo. Si pedimos el psicotécnico para conducir un coche, ¿por qué no vamos a pedírselo a alguien que quiere influir en la conducción de un país, que es un asunto mucho más serio?

Heli dijo...

Pues si, creo que el punto es ir hacia la sofocracia pero desde la base, o bueno en todos los niveles, que dirigentes somos todos. :)

Ñbrevu dijo...

Es un camino tan tentador... como peligroso. Podríamos decir que una sociedad en la que sólo los catedráticos tengan voz es una sociedad en la que el gobierno se ocupará de los catedráticos, ignorando a los campesinos que tuvieron que dejar la escuela a los 15 porque la huerta de pimientos no se plantaba sola. Sé que es muy demagogo, pero he querido exponer un caso extremo para que se entienda por dónde van los tiros.

Pero ¿cuál es el problema? Que esos campesinos pueden saber muy bien lo que quieren, pero no a quiénes tienen que votar, o que tipo de gobierno necesitan, para conseguir lo que les conviene. Es lógico que un iletrado sea más fácil de embaucar que un doctor en ciencias políticas, y ése es el problema fundamental del que se aprovechan nuestros rateros aspirantes al poder. La solución pasa indudablemente por una revolución educativa, y si bien aún así seguirá habiendo gente fácil de engañar, ésta debería ser un conjunto bastante menor.

El sistema educativo actual, aparte de ser pésimo incluso dentro de sus objetivos, apenas tienen entre éstos la formación real del estudiante como persona y como pensador crítico (si bien muchos hemos tenido la suerte de tener profesores que, de manera totalmente extracurricular pero vocacional, hacían lo posible por ello), sino que se orientan hacia la creación de buenos trabajadores expertos en lo suyo e ignorantes en lo demás (por eso yo nunca di latín, y por eso hay itinerarios que pierden de vista todo atisbo de ciencia al terminar 3º de ESO). Este sistema educativo tan podrido les viene de maravilla a los demagogos y propagandistas actuales, entre los cuales incluyo por supuestísimo a los periodistas y "creadores de opinión" (eufemismo para evitar el bastante más correcto sintagma "Goebbels de andar por casa"), que ven cómo una parte sustancial del electorado se traga cualquier cosa con tal de "que no salga el otro" mientras los que no queremos entrar en su juego nos vemos abocados a la abstención y al voto en blanco, ambos sin validez ninguna, o a partidos minoritarios que nunca llegarán a tener poder real precisamente por nuestra condición de minoría. En fin, que todo esto está montado de manera bastante asquerosa y quería desahogarme un rato. Quizá mi problema sea tener demasiados escrúpulos y no haber querido entrar en su juego afiliándome a cualquiera de los dos grandes partidos para trepar a base de puñaladas.

Tras este tocho catártico, un último aviso acerca de las proposiciones meritocráticas: no nos creamos mejores que la media tan alegremente, porque en cualquier momento nos podrían demostrar lo contrario (hablo en general y sin ningún ánimo de particularizar, no os lo toméis como una pulla).

Heli dijo...

Me preocupa también hacia donde podría llevarnos esta idea de crear un carnet para el voto, porque como cualquier otra idea se puede hacer mal, y si se puede hacer mal se hará mal. Pero en mi opinión la idea no consistiría en conseguir un mecanismo que segregue a la gente al estilo platónico, separando a los sabios filósofos de los más ignorantes, sino de dar instrucciones a la gente y desmotivar a los idiotas (lo que yo entiendo como una mezcla entre generadores de burrería y apáticos políticos) por medio de conocimientos que no son tan complejos, ni están sólo al alcance de los intelectos mejor formados. Habría que diseñar el invento para que bastara con una sociedad alfabetizada para que todo el mundo con verdadero interés este en condiciones de hacer el esfuerzo que exigiría acceder al carnet, que no sería tan grande creo yo.

Ñbrevu dijo...

Sospecho que tenemos diferentes percepciones acerca de la distribución de la cultura en la sociedad. Yo estoy convencido de que poniendo unos estándares mínimos de alfabetización (ortografía y gramática al nivel de la enseñanza obligatoria) y de conocimientos de teoría política (cosas como distinguir entre comunismo, socialdemocracia, democracia cristiana y fascismo) hay una inmensa mayoría (70% por lo menos) que se queda fuera.

Entre la gente de mi edad, la mayoría sólo sabe dar directrices vagas acerca de lo que defienden realmente los partidos a los que tanto se aferran. Conozco a estudiantes universitarios incapaces de escribir un texto de más de un párrafo sin cometer errores. A veces, incoherencias como escribir frases a las que le falta el verbo.

Y bueno, entre el otro extremo de edad se encuentra la masa de público de medios como Intereconomía, que independientemente de sus conocimientos acaban teniendo una visión completamente distorsionada del panorama político.

No sé, yo antes no era tan pesimista, pero cuanto más conozco a la gente menos confianza tengo en el nivel cultural del español medio. Y ojo, que me incluyo.

Heli dijo...

Me parece que tenemos percepciones idénticas. Me temo que te aproximas bastante a la realidad. Y también tengo que incluirme en ese 70%, porque en una de esas me quedaría sin carnet si no pudiera utilizar el corrector ortográfico del Firefox. Si, esta complicado. :S

Bambú dijo...

Yo estoy plenamente de acuerdo con Ñbrevu, lo que hay que hacer es renovar el sistema educativo. Por lo menos se ha dado un pequeño paso: Historia de España obligatoria en 2º de Bachillerato. El siguiente, que se imparta también Economía a los de ciencias (yo, de biológicas, de la crisis no entiendo ni un churro).
Una democracia no se sostiene con ignorancia. Aprender sobre Historia, Filosofía y Economía es imprescindible para elaborar un pensamiento propio y sacudirse pájaros de la cabeza.

Heli dijo...

Para renovar el sistema educativo también tengo algunas ideas, todas tienen que ver con controlar a los alumnos con discretos y dolorosos dispositivos eléctricos, que funcionarían siguiendo procedimientos conductistas. :)

Anónimo dijo...

Yo creo en la necesidad de una élite revolucionaria que sepa cómo funciona el mundo y lo que él necesita. Ya sabéis: tíos guais y molones como nosotros, que sabemos de todo y que estamos muy por encima de la media y conocemos la verdad.
Para llegar a esa sociedad ideal, por supuesto, habrá que hacer sacrificios, y contar con la oposición de los que quieren mantener las injusticias y privilegios del mundo antiguo, así que no nos quedará más remedio que hacer cosas por las que luego tendremos que ser exonerados por la Historia cuando se alcancen nuestros objetivos, pero la implantación de la noocracia es lo que tiene.

Esperemos que nosotros seamos los que definitivamente tienen la razón a este respecto, porque esta esquema de pensamiento lo han utilizado desde la yihad musulmana a la implantación del marxismo-leninismo. Vamos, hasta para combatir a la SGAE.

Farándula dijo...

Un hombre tonto no es capaz de hacer en ningún momento de su vida los disparates que hacen a veces las naciones, dirigidas por centenares de hombres de talento.

Trafalgar. Benito Pérez Galdós.

Echad un vistazo, Pepe Blanco aparte, al currículum de los políticos nacionales. Licenciados, especialmente juristas, a tutiplén. Seguro que pasarían el examen de votante, con su powerbalance bien visible en la muñeca. ¿O creéis de verdad que todos los que votan a PSOE y PP son analfabetos?

Ya puestos a reformar también podríamos volver al sistema romano a la hora de poder ocupar cargos políticos importantes: ser mayor de 40 y haber pasado varios años por diversos puestos de menor rango (más o menos como ocurre hoy con la carrera judicial). Todos sabemos que en Roma no había corrupción y los cónsules eran un dechado de virtudes con vocación de servicio público. Vamos hombre.

Cuánta más gente "culta" conozco, menos fe tengo en la humanidad.

Mohorte dijo...

El problema, como bien dice Farándula, es que el hombre culto, las mentes intelectuales, incluso los genios, son corrompibles. Es inherente al ser humano. Pero sería de necios obviar que será más probable que el país se vaya a la mierda si lo gobierna un cani que si lo hace un catedrático, por irme al ejemplo más extremo.

La teoría de implantar una suerte de carnét para votar me parece interesante, pero de dificultosas aplicaciones prácticas. Comenzando por lo más evidente: no hay que olvidar que de aplicar un rasero cultural a la hora de ejercer el derecho al voto, lo más probable es que quienes más se quedaran al margen del sistema serían las clases pobres o socialmente marginadas, lo que daría como resultado gobiernos que ignorarían sus necesidades.

Algo semejante a lo que comentaba Ñbrevu más arriba. El campesino sabe lo que quiere, pero ni sabe comunicarlo ni sabe a quién dirigirse para obtenerlo. No por ello hay que apartarle, o dicho de otro modo, desmotivarle. En el término desmotivación es donde encuentro yo la gran laguna a tu perfectamente expuesta idea, Heli.

¿Por qué desmotivar al idiota? Lo formulo de otro modo. ¿Por qué no ilustrar al idiota para que se sienta motivado? En vez de apartar a estúpido ciudadano que no tiene cultura ni tampoco interés fruto de este lamentable sistema educativo, creemos un sistema por el cual los idiotas de toda condición dejen de serlo. ¿No quedamos en que la falta de criterio es lo que conduce al borreguismo, lo que consigue que los políticos sean el reflejo de una sociedad sin intereses y sin aspiraciones ideológicas?

Pues eduquemos. Reformemos el sitema educativo primero. Consigamos cambiar un pensamiento generacional. Obtengamos una sociedad educada, medianamente culta, con capacidad crítica, que haya desarrollado un pensamiento político, que se interese por el funcionamiento y la marcha de su país, que tenga inquietudes, que quiera aprender. Para conseguir esto es necesario una rerforma urgente del sistema educativo y del pensamiento genérico de los educadores (padres, políticos y profesores).

El día que hayamos conseguido eso podremos implantar un examen para votar, de modo que sea lo menos dramático posible. O una implantación gradual de ambas reformas, tanto de la regulación del derecho al voto como del sistema educativo, para que así una gran parte de la sociedad, la mayor parte de ella, esté capacitada para ejercer el voto.

Claro que de utopías vive el hombre.

P.D.

No había pasado antes por tu blog pero me ha agradado mucho, te sigo.

Heli dijo...

@Anónimo hombre no me compare la idea del carnet de votante con la yihad o los totalitarismos. Últimamente a poco que tenga uno alguna idea interesante sobre, por ejemplo, estimular a los estudiantes con pequeños shocks eléctricos, enseguida te tachan de fascista.

@Farándula estoy seguro de que cultivar al populacho elevaría la formación de nuestros tecnócratas, que a mi parecer son de baja calidad porque el pueblo es de bajísima calidad. Aunque es cierto que la burrería no se arregla sólo alfabetizando, ni por supuesto con un examen de acceso al voto (ni en muchos casos llegando a juez supremo), pero que los ciudadanos tengan conocimientos sobre los principios, organización y funcionamiento de nuestro gobierno creo que debería ser un requisito imprescindible antes de que se pongan a trastear con él.

@Mohorte hablaba yo de desmotivar a los idiotas en cuanto sus intenciones de perpetrar el voto, porque creo que es mucho mejor que tenerlos motivados en ese sentido. Motivarlos me parece como echar combustible a una locomotora que va a toda velocidad y sin frenos. Pienso que hay que arreglar antes la maquina, pero como bien dice usted (y los ilustrados comentaristas del hilo) por medio de la educación.

Anónimo dijo...

Está claro que la educación es fundamental a la hora de hacer un análisis crítico de la sociedad en la que vivimos. De tal modo que tengamos una idea de qué partido político es el idóneo para llegar a solucionar los problemas que nos rodean. Pero limitar el voto es también limitar la libertad. En qué se diferencia una democracia de una dictadura?? En que se supone que el pueblo es "libre" de elegir su futuro. Si sólo pudieran votar aquellas personas capaces de superar unas pruebas que certifiquen tu nivel de compresión de la vida política-social y económica de España, votan el 30% de los Españoles siendo generoso. Estarías diciendo que el 70% restante no está en condiciones de saber que le conviene y sería profundamente injusto que una minoría decidiese sobre la mayoría porque eso es el mundo actual. 20 países deciden que se mueran de hambre y enfermedades millones de personas porque no conviene que se pierda bienestar en nuestros países.

En Rusia, con el comunismo sólo había dos cosas que eran fundamentales, el gobierno del partido que controlaba el ejercito y la educación, no podía un sólo niño faltar a la escuela aunque hubiera penuria, hambre, o lo que fuera. Resultado de un sistema educativo de nivel. Que con el tiempo, las generaciones posteriores han hecho desaparecer el comunismo y Rusia ha pasado de ser un país sinónimo de hambre y pobreza a una potencia mundial económica.

Qué problemas tenemos en España?¿?

1. Sistema político sobredimensionado. Creo sinceramente que no hacen falta tantos concejales para gobernar, eso de la representación del pueblo que tiene que estar equilibrada. De qué sirve tener 50 partidos políticos con legitimidad que no se pongan de acuerdo en nada y con ello no se tome ninguna medida o decisión política. Nuestra democracia es joven. Aprendamos de las democracias más antiguas cojamos los que nos interese.

2.Un sistema educativo fracasado. Si funcionara bien, chavales con 16 años, sabrían leer y escribir perfectamente, conocer la historia, realizar juicios críticos, saber cosas básicas de como funcionan los sistemas económicos, políticos y sociales. Pero hoy en día, con 16 años saben liar porros como respirar, emborracharse todos los fines de semana, no estudian porque no lo ven productivo, te dicen que de que le va a servir saber como actúa el sistema linfático...Yo doy clases particulares a chavales y esto es lo que te encuentras y en ocasiones hay cosas que se estudian que verdaderamente son menos importantes que otras que ni si quiera se tocan.

Resumiendo, los países más avanzados culturalmente son los países nórdicos, los países con menos corrupción, más derechos sociales que ninguno, mejor educación, también más impuestos pero los sueldos son mayores.

A los gobiernos españoles no les interesa un pueblo bien formado, porque eso significaría su desaparición.

Heli dijo...

Comentario estupendo (pese a la foto del avatar). Creo que necesitamos dos cosas básicas, primero que el votante sepa al menos en que régimen vive (que tuviera una idea no doctrinal sobre la Constitución y como funciona el gobierno) y segundo que contara con un pensamiento crítico, que no significa necesariamente tener mucha "cultura".

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