Literalmente, se han cepillado la talla de un hórreo del siglo XVI. Empiezo a dudar de que estemos progresando realmente en algún sentido. Más bien diría que vivimos la apariencia de la modernidad y la civilización, pero a poco que escarbas en la mentalidad del populacho lo que uno puede encontrar a lo sumo es a gente domésticada y encadenada a cuatro ideas atávicas. Tenemos millones de burros con conocimientos exhaustivos para tunear su auto pero incapaces de cuestionar racionalmente sus prejuicios, y que manejan un montón de tecnología con la que se dedican básicamente a desarrollar una burrería de mayor impacto. En realidad apenas progresamos, lo que ocurre es que tecnificamos la barbarie. Seguramente estos descerebrados han hecho desaparecer la talla con su lijadora rotorbital XTA90 de Black&Decker con batería de ión de litio último modelo, con lo que destruir la pieza les habrá llevado mucho menos esfuerzo que a los inquisidores de antaño y lo habrán hecho mucho mejor, más rápido, dejando un buen acabado. Estamos muy lejos del verdadero progreso y muy cerca de los talibanes que dinamitaron los budas de Bamiyán (otros tecnoburros).
Se cepillan una talla del siglo XVI
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